Valores y creencia
Nuestras creencias ejercen una gran influencia en nuestra conducta; nos motivan y dan forma a lo que hacemos. Es difícil aprender algo sin creer que será agradable y que redundará en nuestro provecho
Las creencias vienen de muchas fuentes (educación, traumas del pasado, experiencias repetitivas, ...). Construimos creencias generalizando a partir de nuestras experiencias en el mundo y con los demás. Las expectativas de la gente que nos rodea durante la infancia nos infunden creencias, gota a gota. Cuando creemos algo, actuamos como si fuera verdad; y esto lo hace difícil de reprobar porque las creencias actúan como filtros perceptivos singularmente potentes. Se trata de una especie de efecto placebo.
Las creencias positivas son permisos que estimulan nuestras capacidades. Las creencias crean resultados. Las creencias limitativas por lo general giran alrededor del “no puedo ...”. La mejor manera de saber de lo que uno es capaz es pretender que uno puede hacerlo; actúe “como si” pudiera. Lo que usted no pueda hacer, no lo hará. Si es realmente imposible, no se preocupe, ya se dará cuenta de ello. (Y asegúrese de que ha desplegado las medidas de seguridad apropiadas en caso necesario). Siempre que usted crea que algo es imposible, nunca descubrirá si es o no posible.
Las creencias pueden ser una cuestión de elección. Puede usted deshacerse de creencias que le limiten y construirse otras que le hagan la vida más divertida y afortunada. Las creencias positivas le permiten descubrir lo que puede ser verdad y de lo que es usted capaz. Son salvoconductos para explorar y jugar en el mundo de la posibilidad. Las creencias pueden cambiarse. Una parte esencial para conseguir tener éxito es tener creencias que le permitan alcanzarlo. Creencias poderosas no le garantizarán tener éxito siempre, pero le mantendrán lleno de recursos y le harán capaz de obtener el éxito al final.
Debido al “efecto profecías de necesario cumplimiento” influyen en nuestro comportamiento. Pueden favorecer una determinada conducta o inhibirla. La conducta cambia para adaptarse a una creencia. Cambiar las creencias permite cambiar la conducta. Las creencias son una parte importante de nuestra personalidad, aunque están expresadas en términos extremadamente simples: si hiciera esto ... entonces pasaría lo otro. Puedo ... no puedo... Que se traducen en: debo ... debería ... no debo ... Las palabras se convierten en lago que obliga. ¿Cómo ganan esas palabras su fuerza sobre nosotros? El lenguaje es una parte esencial en el proceso que empleamos para entender el mundo y expresar nuestras creencias.
Pueden tomar una de tres formas principales:
- Pueden ser creencias acerca de lo que significan las cosas.
- Pueden referirse a lo que causa algo (causa y efecto) y de este modo dan origen a las reglas que hemos escogido en nuestra vida.
- Pueden ser creencias acerca de lo que es valioso y lo que más importa, dando así nacimiento a nuestros valores y criterios.
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